Maternidades robadas

Cristina Serrano Mesa

Cristina inició en 2012 la búsqueda de una hermana nacida en la antigua Maternidad de Santa Cristina el 6 de diciembre de 1956. Cuando acudió a este hospital a recoger información sobre su madre, Josefa Mesa, descubrió que esta había tenido tres partos más entre 1936 y 1940. Motivada por este hallazgo, amplió su investigación para conocer el pasado de su madre y averiguó que Josefa había enviudado de un oficial republicano, fusilado  según documentación aportada por el Archivo de Salamanca, o  muerto a consecuencia de contraer tuberculosis en la cárcel, según versión de su sobrino.
Actualmente, Cristina sigue reconstruyendo la historia de su madre y busca el paradero de los primeros hijos de esta y de la hermana nacida en 1956 de su segundo matrimonio. Su abuelo,  también estuvo encarcelado en Astorga por “auxilio a la rebelión”, acusado de ideas izquierdistas.

Ana Páez Garro

Ana busca a su primera hija nacida el 11 de julio de 1981 en la Residencia Francisco Franco de Barcelona, actualmente Vall d’Hebrón. Tras el parto y sin haber visto a su hija, le dijeron que había muerto con malformaciones múltiples. No hay rastros de la recién nacida en el Registro Civil ni hay legajo de aborto y, aunque la familia pagó el enterramiento con su póliza de decesos y tenía nicho propio, en el cementerio le dijeron que la niña fue enterrada en una fosa común.

Agustina Fuentes Núñez y Eusebio Caballero Mazoteras

Agustina y Eusebio buscan a su hijo, Agustín, nacido el 7 de octubre de 1981 en la clínica La Milagrosa de Madrid. Aunque el parto no presentó problemas, el recién nacido fue trasladado a una clínica para neonatos donde una doctora informó a los padres de que “tenía el cerebro aplastado”. Tres días después les dijeron que había muerto. Al insistir Eusebio en que quería verlo, le trajeron un bebé envuelto en una sábana que no se parecía en nada al suyo. A día de hoy, Eusebio y Agustina siguen buscando a su hijo y ni siquiera han podido conseguir la documentación sobre el parto de Agustina.

Cristina Moracho Martín

Cristina Moracho Martín dio a luz a un bebé sietemesino estando en su casa de Villalba, Madrid, el 14 de mayo de 1984. El niño nació vivo y llorando. Una ambulancia la llevó, junto al bebé, al Hospital Clínico de San Carlos. Nunca más lo vio. Le dijeron que había muerto y no le pidieron permiso para enterrarlo. Años después, cuando Cristina empezó a buscar información, encontró documentos con datos falsos, como por ejemplo, un certificado firmado por un médico que decía haber asistido a Cristina en el parto en el hospital. Hoy en día continúa buscando a su hijo, Miguel Ángel.

Izaskun Poza Tellería

Izaskun Poza Tellería tuvo un parto gemelar el 1 de abril de 1974 en la Residencia de Nuestra Señora de Aránzazu, de Donostia-San Sebastián. Le dijeron que uno de los niños había muerto y que el otro presentaba una posible lesión cerebral, que luego resultó no tener. Hoy busca al gemelo supuestamente fallecido. No ha encontrado rastro de su enterramiento, legajo de aborto o inscripción en el Registro Civil.

Adelina Ruiz Santos

Adelina rompió aguas prematuramente e ingresó en la Maternidad de Barcelona, donde estuvo durante casi un mes antes de dar a luz. Tuvo dos hijas gemelas el 11 de diciembre de 1980, las vio nacer y, tras el parto, le dijeron que las dos habían muerto. A día de hoy y tras innumerables trámites, Adelina no ha encontrado ni los datos de las niñas en el Registro Civil ni su historial clínico; en Cementerios, solo ha aparecido la información de una de ellas.

María José Picó Robles

María José Picó Robles y su hermana melliza nacieron el 28 de marzo de 1962 en el Hospital General de Alicante. Durante la segunda noche después del parto, una enfermera le comunicó a su madre que una de las niñas estaba “malita” y, unas horas más tarde, que había muerto. Cuando en 2011 María José inicia la búsqueda de su hermana, las numerosas irregularidades y ausencias en los registros llevaron al fiscal de menores a dictar orden de exhumación. Ninguno de los restos encontrados coincidió con el ADN de los padres de María José. A pesar de eso, se archivó el caso.

Mercedes Aizpurua Arrizabalaga

Cuando Mertxe tenía nueve o diez años, entre 1956 y 1957, su madre, Mercedes Arrizabalaga Albéniz, se trasladó de Zumaia a San Sebastián para dar a luz, pero volvió sin hijo. En el hospital le dijeron que había nacido "incompleto" y había muerto. En 2011, Mertxe oyó las mismas palabras en boca de una madre que denunciaba que le habían robado a su hijo y eso la llevó a buscar información sobre la supuesta muerte de su hermana. No ha encontrado rastro del parto ni de la muerte del bebé, pero la hija de una vecina del pueblo le contó que su madre acompañó a Mercedes Arrizabalaga a dar a luz y que sabe que tuvo una niña preciosa que parecía completamente normal.

Ángel Casero Hernández

Ángel es el menor de quince hermanos y busca a su decimocuarto hermano, nacido en el año 1967 en la Casa de la Madre. Su madre siempre pensó que se había cometido una negligencia médica porque no la atendieron a tiempo en el hospital. Para el parto le administraron anestesia general y cuando despertó le dijeron que su hijo había muerto. A la familia le enseñaron el cadáver de un bebé de mayor tamaño que un recién nacido y con mucho pelo. Ángel no ha encontrado informes clínicos sobre su madre.

Isabel Regañas Ordóñez

Isabel Regañas Ordóñez busca a su primera hija, nacida en la Maternidad de la Seguridad Social de Zafra, Badajoz, el 9 de noviembre de 1976. No ha encontrado rastro de su ingreso en la Maternidad ni pruebas de la muerte de su hija. Tiene, además, la fuerte sospecha de que el 11 de abril de 1990 le quitaron una trilliza y le dijeron que había sido un parto gemelar.

Evangelina Cortés Andrés

Evangelina (Eva) Cortés Andrés busca a un hermano nacido en el Hospital General de Alicante, antigua Residencia 20 de Noviembre, el 13 de agosto de 1963. El niño nació bien y con más de cinco kilos de peso. La madre lo amamantó varias veces y, de repente, le dijeron que había fallecido. Eva le prometió a su madre que cuando muriera la incineraría con el cadáver de ese bebé. Cuando empezó los trámites para enterrarlos juntos, se encontró con que no había registros del parto y supuesta defunción.  
Al abuelo materno de Eva lo fusilaron el 15 de enero de 1940. Era obrero, sindicalista y asiduo de la Casa del Pueblo. La madre de Eva era también de ideología de izquierdas.

Javier Munioitz Fernández

Durante años, la madre de Javier Munioitz, Esperanza Fernández Estébanez, hablaba de un bebé que había tenido mientras estuvo ingresada en el Hospital Provincial de Guipúzcoa y que había nacido muerto. Su familia no prestaba atención a esta historia debido a las recaídas que de forma esporádica padecía Esperanza. Javier empezó a sospechar que ese parto había sido real en 2011, cuando ya su madre había fallecido. Emprendió una investigación que le confirmó que, en efecto, Esperanza había dado a luz el 22 de septiembre de 1970. En la documentación que consiguió no había información sobre el paradero del bebé.